Reconectando con el servidor
Mantén esta pestaña abierta: tu trabajo no se ha perdido.
No hemos podido reconectar
Recarga la página para continuar donde lo dejaste.
La sesión ha caducado
Vuelve a cargar la página para iniciar sesión de nuevo.
18 de junio de 2026 · Por David Soler
El Reglamento europeo contra la deforestación (EUDR), cuya aplicación está prevista para diciembre de 2026, condiciona el acceso al mercado de la UE a un requisito muy físico: cada partida de café, cacao, soja, palma, caucho, madera o ganado debe declarar las coordenadas exactas de todas las parcelas donde se produjo.
La regla base es clara. Hasta 4 hectáreas basta un punto: un par de coordenadas de latitud y longitud, situado dentro de la parcela. Por encima de 4 hectáreas, el punto deja de ser válido: el reglamento exige el polígono completo que delimita el perímetro real de la finca.
Para un exportador LATAM que agrega producción de cientos de pequeños productores, esa distinción define el trabajo de campo: qué fincas se resuelven con una visita y un GPS, y cuáles exigen caminar el perímetro y registrar cada vértice.
Los fallos se repiten y son siempre evitables:
La verificación satelital cruza las geometrías declaradas con imágenes de observación de la Tierra y responde a dos preguntas: si la parcela existe donde se dice que existe, y si su cobertura forestal ha cambiado después de la fecha de corte del reglamento.
El orden de los factores importa. Si la primera verificación la ejecuta el importador europeo —o la autoridad competente—, el productor descubre el problema cuando la partida ya está comprometida. Si la ejecuta el propio exportador, con meses de antelación, hay tiempo para corregir coordenadas, documentar la legalidad o excluir una parcela dudosa del lote.
La georreferenciación no es un trámite cartográfico: es la evidencia central del EUDR. Un punto mal situado convierte una finca perfectamente legal en una partida rechazada.
El detalle completo de obligaciones, productos afectados y calendario está en nuestra guía EUDR: requisitos y plazos. Del papel a la evidencia: en georreferenciación, la evidencia se mide en coordenadas.